El día de hoy, mientras realizaba unos dibujos que mostraban algunas emociones,  en la entrada  de mi trabajo, en mi querido kinder me encontré con varios papás y abuelos que se disponían a ir por sus pequeños(as) pues era la hora de salida.

Comencé a charlar con ellos acerca de  las emociones y surge la frase “Que bien que en estos tiempos se enseñe a los niños a expresar sentimientos y a conocerlos, no como antes que uno lo aprendió ya de adulto “.  Exclamó con notable melancolía un abuelito.

Es por ello que me inspiré para escribir acerca de una emoción muy común y pocas veces expresada o mencionada, tal vez esto se deba a que la soledad puede llegar a ser un tormento.

y ¿ por qué permitimos que nos atormente?

Después de dos años de pandemia, escuche que los casos de COVID-19 por primera vez se han mantenido  bajos durante 11 semanas.

Esta pandemia creo que nos dejo muchos aprendizajes, pérdidas y ganancias, sin duda nuestros esquemas, creencias y valores se movieron.

Muchas veces fuimos más conscientes de la sensación de soledad, como extrañamos a los amigos, los abrazos, las reuniones, charlas o simplemente ver a otras personas y simplemente compartir un saludo o una sonrisa. Personalmente muchas veces llegué a mi trabajo y sentí la soledad física en cada espacio, el silencio, el eco al mover una silla, como extrañaba las risas, las charlas con papás y mamás, tantas cosas que de tan solo recordar esa sensación,  me viene el deseo infinito de agradecer lo vivido pues ello me permite vivir plenamente cada día desde aquella experiencia.

Recordé mi historia de vida, ¿ qué me muestra esa emoción? ¿el sentirme sola era algo habitual o era algo extraño a  lo largo de mi vida?

Experimentamos la soledad en cualquier parte del mundo y a cualquier edad, muchas veces llegaban a consulta personas o jóvenes que se sentían raros por sentir soledad o la percibían como un castigo.

¿Te has sentido excluido (a)?, ¿has sentido que no te apoyan?, si tu respuesta es sí, ¿ha afectado a tu salud física?

 

Como papás muchas veces nos imponemos la soledad, volcamos nuestra existencia en nuestros hijos(as) primero por que son bebés y enseguida por que están creciendo, siempre tenemos la razón adecuada o creemos tenerla.

Y esto se pone aun más raro porque estamos acompañados y aún así nos sentimos solos(as).

“Me siento sola o solo ”

Las parejas a menudo solemos sentirnos alejados uno de otro, no expresamos lo que sentimos, no pedimos ayuda y es cuando surgen situaciones que se pudieran  evitar o superar desde el amor propio.

La comunicación es importante, saber expresar lo que siento, hablando desde mi sentir y haciéndome responsable de ello, ¿ qué puedo hacer al respecto de tal situación?. Muchas veces no es que no le importemos a nuestra pareja, simplemente cada uno interpretamos la realidad de diferentes maneras y ten por seguro que tu percepción  puede ser muy diferente a la de tu esposo o hijos, cada uno tiene una historia de experiencias  diferente.

Se que suena ya muy repetitivo por diferentes profesionistas sin embargo creo que vale la pena mencionarlo, recuerda que es importante que seas tú, que no te alejes de lo que te hace feliz, que no te olvides de acompañarte en este camino de crecimiento y evolución.

¿Cómo podrás acompañar  a otros si no te acompañas  ti mismo (a)?

Asegúrate de que tu familia o la persona a quien le transmites comprendió lo que expresaste.

Escucha de una manera curiosa, atenta.

Cada experiencia vivida, cada emoción experimentada nos muestra algo y es nuestra experiencia y la experiencia es sabia y construye.

Cambiamos a lo largo de nuestra vida, tenemos diferentes experiencias, pérdidas, duelos, ganancias, metas alcanzadas, etc.

En ocasiones salimos de dichas experiencias fortalecidos y otras desechos, es importante recordar que tenemos libertad de elección. Tú eliges lo que harás con lo vivido, es tuyo.

 

 

 

L.P.E. Arianne Shurave Jiménez G.

 

 

 

 

 

 

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